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Verbena

La verbena (Verbena officinalis) pertenece a la familia de las Verbenáceas y se usa en el campo de la neurología, en el aparato digestivo y en reumatología.

Propiedades de la Verbena

Por sus propiedades sedantes, depurativa, analgésicas, estomacales y antiespasmódicas se indica en casos de ansiedad nerviosa, insomnio, jaquecas de origen nervioso o menstrual, trastornos digestivos y dolores musculares o reumáticos.

También es aperitiva y reconstituyente. Entre sus principios activos contiene un glucósido, la verbenalina, además de taninos, alcaloides y mucílagos.

Verbena planta medicinal

La planta crece espontáneamente y es muy común en los yermos, barbechos y bordes de caminos, en las zonas templadas de Europa.

La verbena es una planta herbácea vivaz de entre 50 y 60 cm de altura. Tiene tallos rígidos y las hojas lanceoladas y velludas por el envés. Las flores son muy pequeñas, malvas o lilas, en espiga alargada. Florece durante el verano y puede recolectarse en esta misma estación o ya en otoño.

Verbena Usos

Se presenta en forma de tisana, tintura, comprimidos, vino tónico y en cataplasma para aplicar en caso de dolores de cabeza y reumáticos.

Combina con otras plantas digestivas como la manzanilla y el poleo y, en infusión sedante, con la melisa, la tila y la valeriana.

Origen

Fue conocida la verbena por griegos y romanos, como una de las plantas medicinales más utilizadas en antiguos rituales religiosos, junto a otras especies muy apreciadas como el olivo y el laurel.

Dioscórides le da el nombre de hierba sagrada, ya que se consideraba una auténtica panacea para combatir muchos males. Eco de su prestigio como planta mágica es el nombre de hierba de los ensalmos, con la que en la Edad Media se preparaban hechizos y filtros de amor.

La expresión coloquial “ir de verbena” podría derivarse de la antigua costumbre de recolectar alegremente la planta en la noche de San Juan, a fin de aumentar la eficacia de los ensalmos y conjuros.