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Termoterapia

La termoterapia es la aplicación de calor o frío para calmar molestias, y comprende varios tratamientos muy concretos y que inciden justo en la zona del dolor para tratar dolores, tensiones, problemas al respirar,…

El calor se ha utilizado tradicionalmente para conseguir efectos beneficiosos para nuestro organismo, y todavía hoy resulta imprescindible en algunas terapias. Aplicando calor seco se acaba con las molestias musculares y de las articulaciones, acelerar el proceso de recuperación tras una lesión entre otras situaciones en las que también está indicada la aplicación de calor.

El calor aplicado sobre la piel posee una serie de efectos beneficiosos de acción inmediata;

Al aumentar la temperatura de la superficie de la dermis, se estimulan los receptores sensoriales que responden a los estímulos de calor y al frío y se bloquea la transmisión de las señales de dolor el cerebro. Esto significa que se reduce el malestar:

  • Aumenta el flujo sanguíneo, por lo que los nutrientes de la sangre llegan fácilmente a las zonas lesionadas.
  • Aplicado a los músculos, reduce la rigidez y posee un efecto relajante, por lo que calma el dolor menstrual
  • No debe aplicarse calor en las áreas que presentes inflamación o que tengan hematomas o contusiones. En este caso, se aplica frío en la zona afectada.

Tipos de termoterapia

  • Ducha frío-calor. Alivia las lesiones.
    Utiliza la ducha de frío-calor si has ido al gimnasio o te has hecho daño al hacer ejercicio. Usando el contraste térmico frío-calor se masajean los tejidos por la acción del agua y se mejora la circulación sanguínea.
    Se aplica un chorro de agua caliente durante 10 minutos mientras se estira el músculo a tratar. Después, durante otros 10 minutos, aplica agua progresivamente más fría, mientras continuamos estirando la zona afectada. Repetir el ciclo terminando con agua fría.
    No la uses si han pasado 72 horas desde que se produjo la lesión. El calor produce hinchazón, por ello se combina con el frío que la reduce.
  • Almohadas con plantas . Relajan.
    Úsalas si padeces de estrés o te cuesta conciliar el sueño. El fuerte aroma que desprenden estas almohadas al calentarlas relajan la tensión y tonifica el sistema nervioso, proporcionando una agradable sensación de bienestar.
    Cada almohadilla contiene en su interior plantasaromáticas naturales con propiedades relajantes. La almohadilla se calienta en el microondas o en el horno eléctrico y después se aplica en la zona deseada.
    No las uses si tienes alergia a alguno de sus componentes.
  • Calor local. Calma el dolor.
    Es ideal si te duelen los lumbares, sufres dolor menstrual o tienes tortícolis.
    El calor seco, regulable y local, consigue que desaparezcan las tensiones musculares.
    En nuestra tienda encontrarás muchos productos capaces de proporcionarte calor seco, desde la clásica bolsa de agua caliente a las bombillas de infrarrojos o las almohadas eléctricas o de microondas.
    No las uses si estás embarazada o tienes un marcapasos, en estos casos evita los aparatos eléctricos. Opta por las fuentes de calor que se calientan en el microondas. Las mujeres embarazadas no pueden aplicárselas sobre el vientre.
  • Sauna. Para desintoxicarse.
    La sauna es ideal para renovar todo el organismo y respirar mejor.
    Desintoxica la piel, dilata los bronquios, regula la presión sanguínea, mejorar el ritmo cardíaco y circulatorio.
    La sauna es un lugar cerrado cubierta de madera, con gradas en su interior en la que el calor seco se genera a través de piedras calentadas a altas temperaturas. Durante las primeras sesiones de sauna, no se puede permanecer más de 8 minutos . Después hay que ducharse con agua fría y descansar.
    No uses la sauna si tienes problemas de corazón, hipertensión, estás embarazada, tienes el estómago lleno o estás agotado.

Geotermoterapia

Las piedras calientes oxigenan la piel y revitalizan el organismo, lo que ocurre internamente es que se dilatan los vasos sanguíneos y linfáticos, con lo que llega más oxígeno a la piel y se elimina la tensión.

Se usan piedras calientes de lava balsámica y piedras frías de mármol, que se colocan en puntos determinados del cuerpo. Estas piedras también se usan para dar masajes que mejoran el riego sanguíneo. Las piedras calientes poseen gran cantidad de hierro, lo que les permite retener el calor terapéutico.

Contraindicaciones

No uses las piedras calientes si no eres experta, es mejor que acudas siempre a un profesional o al menos que te asesoren bien. Los masajes con piedras calientes deben hacerlo personas cualificadas con conocimiento en la materia.