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La sal del Himalaya es una sal gema, es decir procede de la extracción de un mineral llamado halita. Éste se extrae principalmente en Pakistán, en la mina de sal de Khewra, en Jhelum.

La Sal Himalaya es de colar rosado, y su consumo está en aumento gracias a las propiedades que se le atribuyen, principalmente nutricionales, pues contiene un aporte de minerales muy beneficiosos para el buen funcionamiento de nuestro organismo.

Su composición mineral consiste en aportes diferentes de calcio, potasio, magnesio, yodo, flúor, zinc, cromo, cobalto, cobre y oro.

Propiedades de la sal de Himalaya

Ya sabemos que la sal rosa del Himalaya nos aporta minerales que la sal común no hace, a no ser que sea sal yodada, que en este caso es añadida y no se trata de un aporte natural. Ahora veremos qué aspectos beneficiosos tiene esta sal gema sobre nuestra salud:

  • Prevención de osteoporosis. Puesto que contiene sulfato de calcio, la sal rosa resulta una excelente fuente de calcio que nos ayuda en la prevención de la osteoporosis.
    Ya sabemos que los lácteos, en especial la leche de vaca, a pesar de su alto contenido en calcio no contribuyen a la correcta absorción del calcio por parte de nuestros huesos debido al carácter ácido de la misma. Por lo cual, y dicho esto, la sal del Himalaya puede ser una buena aliada.
  • Calambres musculares y contracturas. Son el magnesio y el potasio contenidas en la sal rosa las responsables en evitar calambres y contracturas musculares, aunque su contenido es escaso.
  • Hipertensión. La clave está en su contenido en potasio, que equilibra el del sodio contenido también en esta sal pakistaní. A pesar de esto, no dejamos de estar consumiendo sal, por lo que en casos de alteraciones en la tensión arterial debemos reducir igualmente la cantidad diaria ingerida.
  • Tiroides. Se encuentra recomendada para evitar enfermedades del tiroides; el protagonista en este caso es el yodo, puesto que al contrario que la sal yodada, no es agregada de manera artificial sino que se encuentra de forma natural.

Entre los beneficios de la sal del Himalaya, se ha popularizado que es más sana y natural que la sal común, y esto se debe a que tiene un contenido en sodio menor y a su vez se encuentran otros minerales importantes para nuestro organismo.

Composición

Atendiendo a su composición, la sal del Himalaya es muy similar a la sal común, puesto que su componente mayoritario es el cloruro sódico (95%).

La sal refinada blanca contiene un 98% de cloruro sódico, por lo que a la hora de contabilizar la cantidad de sal ingerida según las recomendaciones de no superar los 6g diarios, practicamente no influye el usar una u otra.

Es interesante resaltar esto, especialmente para las personas que padecen hipertensión, puesto que usar sal rosa de este tipo no reduce el riesgo de sufrir complicaciones cardiovasculares.

El 3-5% restante de la composición de la sal del Himalaya son minerales y oligoelementos que la hacen nutricionalmente más completa que la sal común. Esto quiere decir, que comparada con la sal blanca, es mejor puesto que nos aporta estos minerales, pero sin embargo no se puede declarar como fuente especial de ninguno de estos minerales (calcio, potasio, magnesio, yodo, flúor, zinc, cromo, cobalto, cobre y oro) porque la cantidad sigue siendo ínfima.

Para ser más concretos, esta ínfima cantidad de minerales se calcula en ppm (partes por millón). Un puñado de almendras o la ingesta de una verdura como pudiera ser el brócoli, nos aporta gran cantidad de estos nutrientes, por lo que consumir esta sal rosa, no sería un añadido nutricional a tener muy en cuenta.

Cómo se obtiene la sal del Himalaya

A pesar de su nombre, esta sal no se encuentra de forma casual en las montañas del Himalaya, sino que se extrae de las gemas de halita en unas minas de Pakistán.

Su extracción está regulada bajo ningún control de derechos humanos, y se encuentra en controversia entre los defensores por su alto impacto social y sobre el Medio Ambiente. Las condiciones laborales de los mineros, que son iguales a la extracción de cualquier otro mineral en una explotación minera, son pésimos sabiendo que hablamos de un país con escasa consideración en derechos sociales y ética.

Sabiendo esto, y conociendo sus ventajas sobre la sal común, debemos elegir si realmente nos compensa, puesto que además de un precio más alto, los beneficios nutricionales las podemos encontrar en un vegetal o en la sal marina sin refinar.

Contraindicaciones

Al igual que ocurre con la sal común, esta sal rosa no deja de ser sal y debemos acentuar las precauciones en casos de hipertensión, retención de líquidos, obesidad y sobrepeso, hidropesía.

Si padecemos problemas con el riñón, debemos preguntar a nuestro nutricionista sobre si nos conviene o no tomar esta sal, puesto que puede ocurrir que a nuestro riñón le dificulte a eliminación de los minerales descritos cuando éstos se encuentran en exceso.