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Recetas para Niños

Conseguir que los niños coman de forma sana y variada no es complicado, y aunque en la mayoría de los casos tiene un fondo psicológico, te compartimos todas las recetas que se nos ocurren para que nuestros hijos tengan una forma de comer mas amena:

La infancia es una etapa de nuestra vida esencial, donde es importante asegurar una dieta y un estilo de vida saludables. Es por ello, un momento difícil para los padres preocupados por el bienestar y la salud de sus hijos. La falta de apetito o lo poco que les apetece comer frutas y verduras, son vivencias diarias de los padres, que no siempre encuentran respuestas adecuadas.

Los niños están en constante desarrollo. Si las grandes etapas de crecimiento entre los 0 y 5 años son muy visibles, al ser físicas, también es cierto que el cerebro y las funciones cognitivas están en constante evolución hasta la adolescencia. Es por tanto, muy importante asegurar una equilibrada ingesta nutricional.

Recetas para niños

Al elaborar recetas para niños en un menú infantil debemos tener en cuenta varios factores si queremos realmente tener éxito. Tendremos en cuenta, por tanto los siguientes puntos:

  • Las necesidades de los niños, concretamente físicas en cuanto a energía y proteínas
  • El paladar, que por supuesto hay que educar y hacer lo posible para que prueben todo, no caer en cambiar las comidas si una no le gusta, y dejar que se sienten en la mesa con apetito sin darles dulces o chucherías antes de cada comida. Se puede respetar a un niño no le guste un alimento, pues hay otros muchos, pero nunca un grupo entero de ellos como son las verduras.
  • Su vista y su imaginación. El colorido de los alimentos y las formas divertidas harán que se coman hasta el último pedacito.

¿Cómo hacer que los niños coman verduras?

Realmente es un problema de hábito y no tanto de gusto, porque es un problema habitual acostumbrar a los niños a comer ciertas verduras si no se ha hecho desde pequeños y en casa.

Si tus hijos van al comedor del colegio, intenta hablar con los encargados del mismo para que le animen a comer un poco cada vez para que se vaya acostumbrando y así empiece a saborear el placer de comerlas, y además cambiarlas por ensaladas de vez en cuando.

En las cenas en casa, puedes ir poco a poco acostumbrándole. Disfrázala, pero no mucho, pues el niño tiene que saber qué es lo que está comiendo en todo momento, no le engañes. Puedes hacer la coliflor rehogada o frita si no le apetece cocida, verduras mezcladas con arroz o con alguna salsa; incluso hacer croquetas.

La clave más importante para que tus hijos coman verduras es que se sienten a la mesa con hambre, de nada sirve cocinar un plato muy nutritivo si han comido galletas de chocolate antes y no tiene más hambre. Si cumples los horarios de las 5 comidas diarias, tus hijos devorarán las recetas que les hagas.