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Aromaterapia

El farmacéutico francés René Maurice Gattfossé creó en 1928 el término aromaterapia para definir el empleo de aceites esenciales, provenientes de plantas aromáticas, para tratar patologías, y mejorar la salud y el bienestar.

Se ha demostrado que tanto la terapia con aromas, como en las que se utilizan ciertas plantas aromáticas, de las que se extraen aceites esenciales, tienen propiedades curativas y preventivas frente a algunas enfermedades. Concretamente, se emplean para el tratamiento de patologías víricas, bacterianas y parasitarias; afecciones inflamatorias y dolorosas de músculos, tendones y articulaciones; así como en trastornos vinculados a la disfunción del sistema nervioso.

Debemos destacar dos características de la aromaterapia muy importantes:

  • Las terapias con aceites esenciales pueden ser por vía cutánea u oral, en difusión atmosférica, o diluirse en otros preparados como cremas y ceras.
  • Al utilizar la aromaterapia, se entra en contacto con la naturaleza y con los beneficios que ésta ofrece.

Aceites esenciales

En Aromaterapia tan sólo se utiliza un 10% de las 800.000 especies vegetales que existen, y esto es debido a que aunque se considere que todo lo natural es bueno, son pocas las plantas aromáticas que son capaces de sintetizar una aceite esencial.

Las familias botánicas aromáticas que se utilizan como terapéuticas, se pueden destacar las siguientes:

  • Lamiaceas: lavanda, tomillo, romero, menta, orégano, albahaca
  • Mirtaceas: eucalipto, clavo, mirto
  • Lauraceas: canela, laurel, palo de rosa, ravensara
  • Asteraceas: manzanilla, artemisa, aquilea
  • Apiaceas: anis, hinojo, zanahoria, apio
  • Rutacea: limón, naranja dulce, pomelo, lima
  • Abitaceas: representadas por las coníferas (abetos, pinos, piceas, cedros)

Para extraer el aceite de estas familias de plantas aromáticas sólo se recogen las puntas floreadas, los frutos, las hojas, la madera, las raíces, la corteza y las oleorresinas de aquellas con mayor concentración para realizar la extracción por destilación. La selección es muy limitada y restrictiva, ya que sólo se utilizan las partes mas ricas en esencias.

Propiedades

Los olores agradables pueden cambiar tu estado de ánimo, y ademas pueden hacerte sentir más positivo y con mayor vitalidad.

El olfato trae recuerdos, te relaja o te llena de alegría, y esto de que el olfato provoque estas sensaciones pasa porque la parte del cerebro que controla las emociones es la misma que registra los olores. Así, un aroma puede hacerte revivir una situación y modificar el estado anímico que tienes en este momento. Además, el cuerpo aprende y cada vez que huele una lavanda aprenderá a relajarse y dormir mejor.

La aromaterapia emplea los olores para mejorar el estado físico, mental o emocional. Se encarga de extraer el aceite esencial por destilación de flores, hojas, raíces o frutos de distintos árboles o plantas. Es como obtener su energía vital, y beneficiarnos con sus propiedades. Los aceites esenciales tienen un efecto calmante, refrescante, tonificante o estimulante, depende del uso que le des.

  • Lavanda. Libera un aroma dulce y balsámico que reduce el estrés y favorece la relajación y el sueño reparador. Úsalo por la noche cuando tardes en dormir. Lo ideal es darte un baño con gel y aceites esenciales de lavanda.
  • Albahaca. Ayuda a digerir los alimentos. Combate el malestar estomacal y reduce los problemas de ansiedad. Inhala el aroma para abrir el apetito o para recuperarte tras una gripe o gastroenteritis.
  • Romero. Favorece la circulación, revitaliza los músculos agotados y ayuda a concentrar la mente. Es perfecto para reponer las energías si aún te queda mucho por hacer. En otras palabras, te renueva.
  • Eucalipto. Elimina la congestión nasal y la pesadez de cabeza. Despeja las vías respiratorias. Si estás resfriado, realiza vahos varias veces al día, sobre todo por la noche.
  • Jazmín. Relaja las tensiones, actúa com vigorizante, mejora el estado de ánimo y te da energía. En el dormitorio reduce los problemas en la cama por ansiedad.
  • Naranja. Es refrescante y estimulante. Combate la retención de líquidos y aumenta el buen humor. Siempre que necesites crear buen ambiente y favorecer la comunicación.
  • Menta. Calma la tensión general y las molestias de la regla. Su efecto es balsámico y estimulante. Date masajes con menta durantela menstruación y los días que la preceden.
  • Árbol de té. Alivia y mejora las afecciones de la piel, por sus propiedades antiinflamatorias y cicatrizantes.

Contraindicaciones de los aceites esenciales

No resulta fácil que un aceite esencial sea tóxico, siempre y cuando se utilice correctamente y en la cantidad recomendada por el especialista. Hay que tener en cuenta estos aspectos:

  • No ponerse al sol tras la aplicación externa de un aceite de esencia de limón, mandarina o naranja dulce.
  • Los aceites esenciales de trementina, enebro y sándalo estimulan la actividad renal y no se recomiendan a los pacientes de insuficiencia renal
  • Los aceites esenciales ricos en cetonas (tuyona, borneona, mentona, atlantona) no pueden ser utilizados por embarazadas, lactantes, ancianos ni aplicarse en bebés lactantes porque son tóxicos para los tejidos nerviosos inmaduros o frágiles.
  • La inyección intramuscular de los aceites esenciales no se debe realizar nunca.
  • Los aceites esenciales en estado puro no se deben aplicar en la nariz, las orejas, en las mucosas ano-genitales, ni en los ojos.
  • Deben mantenerse fuera del alcance de los niños
  • Aún no hay estudios suficientes que lo apoye, pero no se recomienda su uso por vía oral ni cutánea en la cintura abdominal, a las embarazadas durante los primeros 3 meses de gestación.

¿Cómo se usan los aceites esenciales?

El modo de uso de los aceites esenciales puede ser por ingesta oral, masajes, baños, vaporización, aromas, y conlleva que el aceite penetre en el organismo de forma fácil, para que sean absorbidos por los tejidos cutáneos y pasen a la circulación sanguínea, y a su vez, impregnen todos los órganos. Por esto, cuando nos tratamos con aromaterapia para tratar un malestar en concreto, lo cierto es que obtenemos un bienestar general.

Aunque en la mayoría de los casos los aceites esenciales se pueden aplicar directamente sobre la piel o tomarlas oralmente, se recomienda que se diluyan o mezclen con agua, miel, aceites vegetales, geles, cremas o ceras, para que su consumo o aplicación sea más agradable, y en algunos casos no resulte irritante.

Los aceites esenciales deben cumplir una serie de características para ser considerados como tales:

  1. Grado de pureza
  2. 100% natural, sin esencias naturales ni perfumes sintéticos
  3. Procedencia asegurada desde el origen de la planta.